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BiografiaEl escritor Prudenci Bertrana nació en Tordera, en la comarca del Maresme en 1867, donde su padre, de ideologia carlista, que habia poseido diversos mansos, se había refugiado huyendo de los liberales. Fué en el manso Espriu de la Esparra donde se apasionó por la naturaleza y por la caza. Siguiendo la vida típica de hijo de propietario rural, estudió bachillerato en Girona y un curso de ingenieria industrial en Barcelona; el segundo curso no llegó ni siquiera a matricularse. Al año siguiente se matriculó en la Lonja (1885), siguiendo la afición a la pintura que ya habia experimentado de niño. A su regreso a Girona, hacia 1890, se casó con Neus Salazar, con quien tuvo inmediatamente dos hijas (más adelante, tuvo un niño y otra niña). Perdida la herencia paterna, a consecuencia de los pleitos sin resolver que había dejado su padre al morir, fue profesor de dibujo y pintor de paisajes, retratos de difuntos, ex-votos, rótulos, etc. en un academia que fundó en Girona. Entonces, ya maduro, empezó a escribir: en 1899, año en qué nació su hija Aurora, más tarde escritora como él, Prudenci Bertrana escribió su primera novela, Violeta. Abandonó la pintura, y en 1902 entró en la redacción de la revista Vida, revista conservadora, que acogía algunos de los aspectos más característicos de las formas modernistas. Bertrana publicó en ella comentarios sobre arte, prosas poéticas y cuentos, como La guineu (La zorra), un relato rural. Participó en la renovación de la vida cultural gerundense, especialmente en la organización de los Juegos Florales. En 1903 publicó Tart!, época en la que empieza a frecuentar los medios literarios gerundenses y a publicar de una forma regular. Una pequeña parte de la obra temprana, un poco insegura, fue recogida en Crisàlides (1907). En 1906 publica Josafat, la novela que había sido presentada en la Fiesta de la Belleza de Palafrugell y había disputado el premio a L'home bo, (El hombre bueno) de Josep Pous i Pagès, por el que se había inclinado el jurado por razones morales. Con Nàufrags (Náufragos) (publicada en 1907), Prudenci Bertrana ganó el primer premio del concurso de novela de la Biblioteca del Pueblo Catalán en la edición de 1906. Se fue convirtiendo en un personaje central en la vida cultural gerundense. En 1907 dirige Lletres, (Letras) un medio incómodo para los ambientes bienpensantes de la sociedad de Girona de aquel momento. La publicación de la novela Josafat, en la que se adivina el marco de la Catedral de Girona, su colaboración con Diego Ruiz en un panfleto, La locura de Àlvarez de Castro (1910) y sus actividades políticas al lado del nacionalismo republicano fueron motivos de escándalo. Al mismo tiempo, triunfó en Barcelona, donde en 1908 le solicitaron para pronunciar una conferencia en la Asociación Nacionalista Catalana, De les belleses de la Natura i el meu goig, (De las bellezas de la Naturaleza i mi gozo) con la que propuso una actitud anti-intelectual totalmente enfrentada con el Novecentismo. De aquí saldran Nàufrags y Tieta Claudina (Tia Claudia) -aparecida en 1910 en traducción castellana bajo el título de Ernestina, no fue publicada en catalán hasta 1929- y sobretodo las Proses bàrbares (Prosas bárbaras) (1911), que representaria el momento culminante de su producción literaria. Vivió un período de marginación, desplazado, como muchos otros modernistas, por la intelectualidad novecentista. Le encargaron la dirección del periódico republicano Ciudadanía, hasta que cesó cuando fue encarcelado y procesado por un artículo que había publicado. A raiz de este proceso se trasladó a Barcelona (1911) –llamado por Antonio López para que dirigiese L’Esquella de la Torratxa y La Campana de Gràcia y colaboró esporádicamente en El Poble Català y en Iberia–, donde vivió hasta la muerte trabajando de periodista, escritor y profesor de pintura en la Escuela del Bosque de Montjuïc, sin encajar nunca del todo en la vida literaria de la ciudad. ![]() Relieve en el monolito del busto de Prudenci Bertrana copia en bronce del realizado en 1902 por Ricard Guinó, instalado en la Plaza de Catalunya
Según estudiosos de su obra, Bertrana convirtió en materia literaria tanto los tipos singulares que fue conociendp a lp largo de su vida (La lloca de la viuda, (La clueca de la viuda) 1915; Els herois, (Los héroes) (1920) como el mundo animal, que observaba con un cierto franciscanismo contenido (L’ós benemèrit i altres bèsties) (El oso benemérito y otras bestias), 1932. Trató, además, la literatura satírica con la novela psicológica Jo! Memòries d’un metge filòsof (Yo! Memorias de un médico filósofo) (1925), retrato del médico y escritor Diego Ruiz, novela que alcanzó más éxito de público que no de crítica. Cultivó, también, el teatro, sin un reconocimiento por parte de la crítica (Enyorada solitud!, (Añorada soledad) 1917; Les ales d’Ernestina, (Las alas de Ernestina) 1921; La dona neta, (La mujer limpia) 1924; El comiat de Teresa, (La despedida de Teresa) 1931; etc.), y colaboró en El Poble Català, Revista de Catalunya y en La Veu de Catalunya, (La voz de Catalunya) donde trabajó como crítico teatral y donde publicó los Impromptus, crónicas periodísticas de tipo subjetivo, de las cuales el mismo Bertrana realizó una selección, que publicó en 1936. Su obra, estructurada desde una observación minuciosa y detallada del mundo, parte de la propia vida de hombre y escritor, si bien es en la trilogia Entre la terra i els núvols -Entre la tierra y las nuebes- (L’hereu, 1931; El vagabund, 1933, i L’impenitent, 1948) -El heredero, El vagabundo y El impenitente- donde marca toda la experiencia autobiográfica, recogda entorno de sus frustraciones, la más dolorosa de las cuales fue la muerte de tres hijos. Murió en Barcelona en 1941. |
![]() Busto de Prudenci Bertrana realizado en 1902 por Ricard Guinó, una copia en bronce del cual fue instalada en 1975 en la Plaza de Catalunya
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