Abeja azul de la madera (Xylocopa violacea)

La abeja azul de la madera es un insecto de un brillante color metalico negro azulado, y a menudo de unas dimensiones considerables, entre 2,5 y 3 cms de longitud. Su vuelo provoca un zumbido característico. Una gran superfície de la parte superior del abdomen de las abejas azules de la madera no tine pelos, a diferencia de los abejorros, el abdomen de los cuales está completamente cubierto de pelos de color amarillento. También se diferencia de las abejas en que no son insectos sociales; se le suele considerar una especie solitaria.

Se le puede encontrar tanto en parques y jardines, como en las zonas habitadas de la ciudad, donde ha sido fotografiado el ejemplar de las imágenes, trabajando en las petúnias de un tiesto en una terraza. La abeja azul tiene el hábito de agujerear la madera, especialmente en variedades no duras, en árboles y postes, para construir galerias en las que cria sus larvas.

En otras épocas era un animal considerado de mal augurio, y se pensaba que cuando entraba en una casa llevaba el fúnebre anuncio de alguna muerte cercana. Tal vez por esta creencia, o porqué agujereaba las vigas de madera, solia ser tradición recoger el día de San Juan ramas de granado para matarlas, los denominados pals borinoters (palos de abeja).

El aspecto más interesante de este insecto es el color azul metalizado de sus alas, lo que le convierte en una verdadera joya de la naturaleza. Se alimenta, como tantos otros abejorros y abejas, del polen y del néctar de las flores, motivo por el cual es un importante elemento polinizador.

Este insecto se denomina abeja de la madera por el motivo expuesto de excavar galerías dentro de ramas de madera no demasiado dura, en las que deposita sus huevos, cada uno en una celda tapada por un tabique de material vegetal masticado con sus poderosas mandíbulas.





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