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20. Capilla de de Santa Elena, antes de los Santos Juan Bautista y Evangelista
Capilla edificada antes del año 1329, dedicada a los Santos Juan Bautista y Juan Evangelista, que exhibe el sepulcro original y la estatua yacente de la condesa Ermesenda de Carcasona, que murió en Girona el 1 de marzo de 1057.
La imagen yacente, obra del escultor mallorquín Guillem Morei, o Morell, una de las piezas más conseguidas de la escultura catalana del último cuarto del siglo XIV, realizada trescientos años después de la muerte de la condesa, presenta unas facciones muy idealizadas, armónicas, en actitud de reposo. Esta escultura fué realizada para cubrir el viejo sarcófago de piedra, cuando en el año 1385, por deseo del rey Pedro III el Ceremonioso, fué trasladado desde el espacio de la galilea al interior de la nave gótica.
Interior de la capilla. Estatua yacente de la condesa Ermesenda y, al fondo, su sepulcro original.
Al fondo de la capilla, el sepulcro original de la condesa, del siglo XI, que se encontraba conservado dentro del sarcófago bajo-medieval hasta tiempos recientes, y hoy exhibido en esta capilla, es una pieza sencilla de piedra, con una caja prismática y una cubierta de doble vertiente, que inicialmente ocupó una de las hornacinas funerarias de la galilea de la seo románica, al lado de la portalada occidental, como el de su biznieto, Ramón Berenguer II, situado justo al lado opuesto de la nave, este con una policromía no tan bien conservada.
Son de extraordinaria importancia las, aún bien conservadas, nueve barras verticales rojas sobre fondo de oro, pintadas sobre el frontal de la sepultura. Constituyen el ejemplo más antiguo conocido de los colores heráldicos de Catalunya, a pesar de que no fué hasta mucho más tarde que la práctica heráldica fijó los cuatro palos rojos sobre fondo de oro.
La parte superior de la capilla había contenido, durante los siglos XV-XVI, uno de los órganos de la catedral. El antiguo altar de la capilla estaba sostenido por un bloque de piedra con una inscripción romana que se conserva en el claustro.
Estatua yacente de Ermesenda, obra de Guillem Morei (1385).
La condesa Ermesenda
Ermesenda de Carcasona (972-1057), fué regent del Condado de Barcelona con los títulos de condesa de Barcelona, de Girona y de Osona. Hija de Roger I de Carcasona y de Adelaida de Gavaldà, se casó en 993 con el conde de Barcelona Ramón Borrell, quien sucedió el 30 de septiembre del mismo año a su padre Borrel II, en el gobierno del condado de Barcelona.
Ermesenda tuvo un papel político muy importante para Catalunya, sobretodo después de la muerte de su marido, en 1017; participó con él en el gobierno de sus condados, en la presidencia de las asambleas y tribunales y en las campañas militares en Al-Ándalus.
Ramón Borrell murió dejanso heredero a su hijo Berenguer Ramón I; éste tenia trece años, y por tanto se encargó de su tutela su madre Ermesenda, hasta su mayoria de edad, hacia 1021.
Empendió campañas militares contra el conde de Empúries y, más tarde, contra su propio hijo para conservar el poder. Cuando éste murió, en 1035, Ermesenda fué otra vez tutora, en esta ocasión de su nieto Ramón Berenguer I, dado que su madre, Guisla de Lluçà, había perdido los derechos sobre el gobierno condal como consecuencia de su boda con el vizconde de Barcelona, Udalardo II. A partir de 1053 luchó contra Ramón Berenguer I, que había sido excomulgado a causa de su boda con Almodis de la Marca y que se encontraba en una situación difícil ante Mir Geribert y la nobleza revoltada.
Durante las regencias de Ermesenda, la aristocracia inició el proceso de feudalización de Catalunya enfrentándose a los príncipes y a la Iglesia. Ermesenda recibió el apoyo de los consejeros, como Gombau de Besora, el juez Poncio Bonfill Marc y su senescal Amat Elderic de Oris. También ayudaron los prelados partidarios de la reforma gregoriana como el Abad Oliba, obispo de Vic y abad de Ripoll y Cuixà, o su hermano Pedro Roger de Carcasona, obispo de Girona.
Ermesenda se ocupó de la iglesia y promovió las nuevas fundaciones, como el capítulo de la Catedral de Girona, el monasterio femenino de San Daniel de Girona o el masculino de Sant Feliu de Guíxols; también hizo importantes donaciones a Roma en su testamento. Su poder provenía de la inmensa dote que recibió de manera usufructuaria, que comprendia los condados de Girona y de Osona.
Bibliografia:
La Catedral de Girona. Joaquim Nadal i Farreras, y otros. Ayuntamiento de Girona / Lunwerg Editores, 2002. ISBN 84-7782-939-X.
Catedral de Girona. Marc Sureda i Jubany. Ediciones Aldeasa, 2005. ISBN 84-8003-874-8
Ermessenda de Carcassona o el poder del viudatge. Martí Aurell. Ciclo "Girona a l'abast, VIII". Editado por Bell-lloc del Pla. ISBN 84-404-7571-3
Fotografías tomadas por gentileza del Capítulo de la Catedral de Girona.


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Plano de situación de la capilla dentro de la nave de la catedral.
Pedro III, por Manuel Aguirre i Monsalbe, 1885. (Wikipedia)
Estatua yacente y sepulcro de Ramón Berenguer II Cap d'estopes en la nave de la catedral.
Detalle de la estatua yacente de la condesa Ermesenda (Wikipedia).
Interior de la capilla, con la estatua yacente y el sepulcro.
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