La Castañada es una fiesta popular de Catalunya que se celebra el día de Todos los Santos, aún cuando últimamente se ha desplazado la celebración a la víspera de esta festividad, o a otros días cercanos. Como el Halloween de los paises anglosajones, proviene de una antigua fiesta ritual funeraria, y consiste en una comida en la que es sriven castañas, panellets, boniatos y, a veces, también fruta confitada. La bebida típica que acompaña la castañada es el moscatel. Durante los días cercanos a esta celebración, los castañeros y castañeras venden en la calle castañas asadas y calientes, y generalmente envueltas en papel de diario o de estraza.

El orígen de la costumbre de comer estos alimentos altamente energéticos parece que proviene del hecho de que durante la noche de Todos los Santos, la víspera del día de los muertos, en parroquias y conventos se tocaba a muerte siempre seguido, hasta la madrugada; amigos y parientes más cercanos ayudaban a los campaneros a llevar cabo esta dura tarea, y todos juntos consumían estos alimentos para no desfallecer, dado que las castañas son un fruto abundante en el otoño, acompañadas de sorbos de moscatel.

En algunos lugares también existía la tradición de que la chiquilleria debía dejar castañas escondidas en algín rincón de la casa con el objetivo de que, durante la noche, las ánimas de los que faltaban viniesen a recogerlas y las cambiasen por panellets.

A finales del siglo XVIII la costumbre ya se había extendido de tal manera que la castaña pasó a ser un elemento de comercio y apareció la figura de las castañeras, mujeres que asan las castañas al fuego y las venden en paradas en la calle, y en algunos lugares se celebraban ferias especializadas en los dos manjares: castañas y panellets, y también rifas basadas en tener clavadas sobre una mesa las cuarantiocho cartas del juego, distribuídas en cuatro grups, uno por cada palo; dentro de una bolsa tenían cuarantiocho tubos de caña y dentro de cada uno, una carta, que eran adquiridas por los que optaban al premio.

Amades menciona que en la feria de castañas y panellets celebrada en Barcelona en el año 1796, en las calles del Call, de la Boqueria y del Hospital, el número de paradas sobrepaba las doscientas.


Bibliografia:

  • "Girona, petita històrica de la ciutat i de les seves tradicions i folklore". J. Gibert. Barcelona, 1946.
  • "Costumari català. El curs de l'any". Joan Amades. Salvat editores, Barcelona. 1985. Volumen V.





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