, el 22 de junio de 2007, abierta hasta el 7 de octubre de 2007.
A menudo, el nacimiento de una ciudad no nos es conocido, es oscuro o discutible. Entonces el mito, la leyenda o la historia apócrifa sustituyen la realidad, ennobleciéndola y mejorándola.
Durante muchos sigles, los orígenes de la fundación de Girona, se explicaban a partir de su nombre más antiguo, Gerunda, documentado por primera vez en autores grecoromanos a partir del siglo I d. C.
Cuando la leyenda dejó de ser una explicación aceptable, cuando la erudición crítica consideró inviable explicaciones etimológicas poco fiables, se intentó explicar los orígenes de la ciudad a partir de datos históricos y arqueológicos, material contrastable y riguroso, que se mostrará en esta exposición.