Bloques poligonales de la muralla fundacional en el patio de las Águilas, en la Plaza de Santo Domingo.
Opus poligonal visible delante de la iglesia de San Félix, a tocar Sobreportes.
Reconstrucción del sector de Sobreportes en época fundacional, bajo imperial y medieval. Dibujo de David Vivó.
Bloques poligonales de la muralla fundacional en el patio de las Águilas, en la Plaza de Santo Domingo.
Opus poligonal visible delante de la iglesia de San Félix, a tocar Sobreportes.
Molíno giratorio de la época fundacional. Museo de Historia de la Ciudad.
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1. La muralla fundacional. Siglo I aC.
La primera muralla de Girona fué construida en el siglo I aC, entre el año 70 y el 80, para defender la ciudad que había sido creada, durante las guerras sertorianas, que enfrentaron los optimes y los populares. Los últimos trabajos arqueológicos efectuados en el oppidum de Sant Julià de Ramis, muestran que la primitiva población de Gerunda procedia de este establecimiento, y fué trasladada para habitar la nueva plaza fuerte que controlaba el camino norte-sur que comunicaba Hispania con las Galias y, más allá, con Roma, la Via Heraclea, más tarde la Via Augusta, decisión que había tomado Pompeyo Magno o algún legado suyo.
El lugar escogido era estratégicamente eficiente: la via norte-sur, en uno de los puntos más estrechos, circulaba por los contrafuertes de las Gavarres; los caminos de este y oeste, difíciles, y al norte, como un foso natural, el rio Galligants.
Opus poligonal visible delante de la iglesia de San Félix, a tocar Sobreportes.
El trazado de las defensas respondía a las características orográficas del lugar, y éstas determinaron la forma aproximadamente triangular del conjunto, con un desnivel máximo de más de 60 metros entre la cota más alta, en la Torre Gironella, y la más baja en la calle Ballesteries. Esta planta inicial triangular no quedó desdibujada por las posteriores ampliaciones y reformas.
El vértice superior del triángulo que formaba la defensa de la ciudad estaba situado en la torre cuadrada de la Torre Gironella; los restos actualmente visible son de época posterior, bajo-imperial, pero el basamento de bloques poligonales pertenecen a éste primer momento constructivo (1). Desde este lugar, más arriba de la torre del Telégrafo, dentro del actual recinto de la Torre Gironella, la muralla desciende hacia el patio de las Águilas. En un primer tramo solamente es visible en algunos fundamentos hasta llegar al mencionado patio de las Águilas, donde se aprecian, superpuestos, los testimonios de las tres grandes fases constructivas del muro defensivo: bloques de piedra nummulítica en la base, encima de los cuales se encuentran dispuestos los sillares de arenisca de la muralla bajo-imperial, y por encima de ellos las piedras medievales.
Muro del patio de las Águilas.
La técnica utilizada en este tramo es la conocida como opus poligonal o silíceum: bloques tallados en la piedra nummulítica del mismo terreno, con poca precisión, utilizada a menudo en las colonias romanas (2). El trazado sigue por la la Plaza de Santo Domingo y, a través de las casas que están situadas entre esta plaza y la calle de la Escuela Pia, sigue el patio del antiguo colegio de los Maristas, en la misme calle, y baja hasta la plaza del Correo Viejo, en el inicio de la calle de la Força, donde se abría la puerta meridional de la ciudad, ubicada encima mismo de la Via Augusta.
A partir de este punto, el trazado giraba en dirección norte, a tocar el acantilado sobre el Oñar, elemento geográfico que constituía una defensa natural considerable, por el interior de las actuales casas de la calle Ballesteries, hasta el final de la calle, en el inicio de la subida de San Félix. En este lugar se aprecia la existencia de bloques cuadrangulares, y la boca de una cloaca romana que desembocaba en el rio.
Cloaca romana al final de la calle Ballesteries.
Delante de la iglesia de San Félix la muralla, con un ángulo de 90 grados sube sube otra vez hacia el vértice inicial, después de enlazar con la puerta norte, en el actual portal de Sobreportes. A partir de este punto la muralla republicana seguía la pared norte de la nave central de la Catedral, desde donde seguía hacia la parte alta, más arriba del portal de San Cristóbal (3), hasta la Torre Gironella.
Si bien, al oeste, la muralla no presentaba ninguna puerta que se haya podido identificar como tal, la del este se debía encontrar en los actuales jardines de los Alemanes, puerta que durante el alto Imperio fué monumentalizada en conmemoración de algún hecho importante, que se apunta que podría ser la obtención de la ciudadanía latina durante la estancia que el emperador Octavio Augusto hizo en la ciudad de Tarraco el 26-25 aC, o bien en la visita que posteriormente hizo en 15 aC a la Hispania Citerior (4).
Notas
(1) - Iglésies, en "La muralla de Girona. Dels orígens a l'enderrocament", explica que [...] este baluarte, que no sabemos exactamente como enlazaba con la muralla, se justificaba por la necesidad de defender un punto que a causa de su inferior altura respecto de las montañas del entorno podía presentar cierta vulnerabilidad. De esta forma se explica la presencia de una torre en una muralla que por lo que sabemos hasta ahora no tenía ninguna otra torre. Volver al texto
(2) - Josep Maria Nolla, en Girona romana. De la fundació a la fi del món antic, menciona que Se trata de una construcción de tipo poligonal a base de bloques irregulares, poligonales, de medidas variables pero a menudo considerables -en el sector tan bien conservado del patio del edificio de las Águilas, donde hay los sillares mayores hasta ahora documentados, las dimensiones de estos se sitúan entre los 2,97 m. de longitud por 1,44 m. de altura, el mayor de todos; 1,70 por 1,30; 1,63 por 1,20 y 1,07 por 0,63, y a menudo presentan dimensiones inferiores a los 0,50 m.- formando hábilmente hileras rectas que siguen la inclinación natural del subsuelo, con los agujeros que quedan entre bloque y bloque rellenados con piedras o fragmentos de cerámica. Volver al texto
(3) - David Iglésies, en la obra referenciada en la bibliografia, menciona que [este muro] cortando en ángulo recto y hacia el sur a la altura del ábside, pasando por éste, se dirige de nuevo y en línea recta hacia levante. Volver al texto
(4) - La reutilización de los sillares de la puerta en la muralla bajo-imperial nos permite contemplar algunos de los bloques de mármol decorados con motivos vegetales, localizados en la Torre del Telégrafo y que fueron descubiertos durante las excavaciones que en 1988 se llevaron a cabo en el interior del Cuartel de Alemanes. David Iglésias. op. cit. Volver al texto
Bibliografia
- La muralla de Girona. Dels orígens a l'enderrocament. David Iglésias i Franch. Colección Patrimonio Cultural. Ayuntamiento de Girona / Institut d'Estudis Gironins, 2003. ISBN 84-869523-21-9
- Historia de las fortificaciones y alojamientos militares de Girona. Carlos Díaz Capmany y Fernando Torres González, Institución Fernando el Católico C.S.I.C, Zaragoza, 1998. ISBN 84-7820-412-1
- Girona romana. De la fundació a la fi del món antic. Josep M. Nolla. Cuadernos de Historia de Girona. Ayuntamiento de Girona, 1987. ISBN 84-505-5303-2
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