La Via Augusta fue la calzada romana más larga de Hispania con una longitud aproximada de 1.500 km; iba desde los Pirineos, atravesando el Coll de Panissars, bordeando el Mediterráneo, hasta Cádiz. A su paso por Cataluña aprovechaba la depresión prelitoral, paso antiquísimo de intercambio y relación. A lo largo de las épocas fue recibiendo diversos nombres como Via Hercúlea o Via Heraclea, Camino de Aníbal, etc. perp seria el emperador Augusto quien le daria el nombre definitivo a raiz de las reparaciones y mejoras que se llevaron a cabo bajo su mandato, haciéndolo más cómodo, eficaz y funcional, entre los años 8 y 2 aC aproximadamente, cuando se convirtió en una importante vía de comunicaciones y comercio entre las ciudads y províncias y los puertos del Mediterráneo.

A mediados del siglo II aC, después de haber sido Via Militar utilizada por Roma durante la conquista de Hispania, estaba bien establecida con piedras miliarias cada ocho estadios. El recorrido de esta vía, el uso de la cual se alargó hasta la Alta Edad Media, como mínimo, es conocido gracies a los Itineraria, que J. M. Nolla describe como una especie de recordatorios donde estaba descrita una vía o un conjunto de vías, desde el principio hasta el final, dando indicaciones de las distintas mansiones, es decir, de los puntos concretos, situados a distancias variables y que como máximo eran de una jornada completa de camino, donde el viajero sabía que encontraria seguridad, cambio de posta, alimentos y lugar para repostar, lugar que podía coincidir con una ciudad -el caso de Gerunda-, con un vicus e incluso con una parada del camino, nacida sin otra finalidad. [...] había la indicación precisa, en millas romanas (1.478,50 m), de una a la otra.


Fragmento de la Columna Trajana, en Roma, con la representación de la construcción de una via por legionarios.

Dos importantes documentos arqueológicos reflejan la presencia de Gerunda en esta via: por una parte, uno de los cuatro vasos Apolinares, piezas de plata encontradas en Vicarelo, en el Lacio (Italia) y conservados en Roma, fechados durante el Alto Imperio, que llevan en el exterior el itinerario de la Via Augusta entre Cádiz (Gades) y Roma. Girona, Gerunda queda situada entre Aquis Voconis (Caldes de Malavella, seguramente), y Ciniana (Cervià de Ter o sus alrededores, aproximadamente).

Por otra parte, la Tabula Peutinger, cópia realizada en el siglo XIII por un monje llamado Colmar de un itinerario romano del siglo IV, es un rollo de pergamino de 0,34 m de ancho y 6,75 m de largo, en el que las calzadas estan representadas como líneas paralelas, y se indican los nombres de las mansiones y las distancias, en millas, entre ellas. Tanto en este documento como en el anterior, Gerunda equidista en XII millas de las mansiones siguiente y anterior (Voconi y Ciniana, respectivamente).

La determinación del paso de la Via Augusta por la ciudad de Girona está documento en tres piedras miliarias, perfectamente conservadas, que señalaban la distancia precisa desde la señal a la mansio más próxima, junto con otras indicaciones como el nombre del emperador bajo el gobierno del cual se había fijado, el nombre de la vía, y otras.

Según Nolla, [...] Estas miliarias señalan el camino que debía pasar por Palau Sacosta y que, por lo que ahora es la calle de la Rutlla, debía atravesar el Oñar por los arenales de la actual Plaza de Catalunya, después por la calle de Ciudadanos o ligeramente más hacia el este, para entrar en la ciudad por el portal de la antigua plaza del Correo Viejo, en el inicio de la calle de la Força, que era el kardo maximus de la ciudad y a la vez la via. Probablemente salia por el portal del norte (Sobreportes), perfectamente bien conservado, y, bajando hacia el norte, pasaba el Galligants por allí mismo, continuaba hacia el Puente Mayor bordeando Montjuic por el barrio de Pedret y pasaba el rio Ter, la gran barrera natural, por un vado que habría en el lugar que ocupa el Puente del Agua y donde es muy probable que hubiese habido, en algún momento, un puente romano. Es precisamente el vado el que determina la situación concreta de Gerunda.


Bibliografia:

  • Girona romana. De la fundació a la fi del món antic. Josep M. Nolla. Ayuntamiento de Girona - Diputación de Girona, 1987. ISBN 84-505-5303-2.
  • Fotografias tomadas por gentileza del Museo de História de la Ciudad. Girona.

    Enlaces:

    Museo de História de la Ciudad


  • Uno de los cuatro vasos denominados Apolinares encontrados en Vicarelo, en el Lacio (Italia) conservados en Roma. Réplica exhibida en el Museo de Historia de la Ciudad, Girona.



    Fragmento de la Tabula de Peutinger en la que se muestra Gerunda.



    Detalle de un miliario encontrado en Sarriá de Ter en 1876. Muestra una inscripción dedicada al emperador Cayo Julio Maximino y data del 238 dC.


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