Antecedentes: el templo romano.

La posición de la Catedral de Girona, alzada, rotunda y dominante de la ciudad, tiene su orígen en la época de la fundación romana de Gerunda. En este lugar, se edificó la plaza del foro romano, que incluiría un templo de culto, a pesar de que tan solo se conserven unos cuantos fragmentos con decoración arquitectónica que permiten datarla a principios de nuestra era. Estos fragmentos, algunos de los cuales fueron incorporados a la obra románica y recientemente descubiertos y estudiados, de gres de Domeny, conservan un recubrimiento de cal pintado de colores brillantes: blanco, azul, verde o rojo, con decoración de talla. Se ha identificado un total de más de treinta bloques (proyecto Progress 1998-99).

El culto cristiano se enraizó pronto en nuestras tierras: Frontiniano, obispo de Girona, aparece documentado el 516; los sarcófagos lujosos de tema cristiano de la iglésia de San Félix, son pruebas de un grupo urbano dominante convertido al cristianismo el siglo IV, con una potencia económica que posibilita la importación de estas sepulturas de Roma. El obispo Frontiniano encabeza el episcopologio gerundense de época visigótica, a pesar de la existencia de referencies previas. Así, una carta del papa Inocencio I a los asistentes al I Concilio de Toledo (aproximadamente, año 400), exhorta a los obispos hispánicos a deponer los prelados ordenados ilegítimamente ppr Rufino y Minicio: [...] se han quejado que Minicio hubiese ordenado un obispo en la iglésia de Girona en condiciones parecidas [...].

La primera iglésia cristiana, pero, no substituyó inmediatamente el templo romano del foro, sino que, como menciona Marc Sureda muy probablemente se edificó en el lugar de la iglésia de San Félix, fuera de las antiguas murallas urbanas, sobre la tumba de este prestigioso mártir de principios del siglo IV que ya cantaba el poeta Prudencio en la misma centúria. El templo de la parte alta de la ciudad posiblement fué utilizado como iglésia cristiana solamente a partir del siglo V.

Después de la invasión sarracena -Girona entró en la órbita musulmana sobre el año 717- y de la entrega de la ciudad a las tropas de Carlomagno en 785, se llevó a cabo una reorganización urbana que dió forma a la ciudad medieval: se rehicieron las murallas y, a principios del siglo IX, el templo intramuros, seguramente el antiguo templo romano, dado que no se tiene constancia de ninguna construcción nueva, se convirtió en la catedral de Santa María, primero compartida con San Félix y posteriormente con una sola dedicatória.

Este templo se encontraba muy cerca de la primera sinagoga de Girona, según indica un documento fechado en 987, del que se conserva una copia del 1664, en el que se describe la venta de una casa que afrontaba por poniente con la sinagoga de los judíos y por el norte con la catedral de Girona.


La catedral románica.

A principios del siglo XI, el hermano de la condesa Ermesenda, el obispo Pedro Roger, construyó una nova catedral, un palacio episcopal y una nueva residencia para los canónigos. El templo se inició en 1015, y fué consagrado el 21 de septiembre de 1038, veintitres años más tarde, prácticamente acabado, por Pedro Roger, conjuntamente con el obispo matropolitano de Narbona, prelados, y la condesa Ermesenda, que el mismo día otorgó trescientas onzas de oro para la construcción de un retablo de este metal que presidiese el altar mayor. Hasta el siglo siguiente no se acabaron los elementos aún pendientes: el campanario (la torre de Carlomagno), la ornamentación de las puertas, la finalización del claustro y otras construcciones asociadas. El acta de consagración recuerda que Dignum siquidem erat ut post consumationem ecclesiae quam ceperant a fundamentis decenter renovare [...] (En efecto, era adecuado que así lo hiciesen después de la finalización de la iglésia que habían comenzado a renovar decorosamente desde sus cimientos [...]).




Apuntes personales de la exposición "Domus Domini". Fontana d'Or, junio 1997, en la que se exhibieron los fragmentos mencinados. Arriba, izquierda: Fragmento de una cornisa romana | Arriba, derecha: Fragmentos de cancela románica. Abajo: Dintel con inscripción de una de las puertas de la seo románica. Dibujos y notas del natural de Fèlix Xunclà.

Las últimas investigaciones arqueológicas (importantísimos trabajos de investigación del proyecto Progress) han determinado que esta catedral inicial tenía una longitud total de 60 metros, constaba de una nave única de 14 metros de anchura exterior, con una galilea con capilla alta en la entrada de poniente, y dos campanarios (uno de ellos, aún conservado, es la llamada Torre de Carlomagno). Este edificio se mantuvo hasta principios del siglo XIV en que se hizo evidente su insuficiencia. De esta construcción inicial permanecen la Torre de Carlomagno (usada como contrafuerte para la nave gótica, que conserva la decoración típica del románico lombardo), el claustro, los subterráneos de la catedral y la sacristía (hoy capilla).

El claustro, uno de los más importantes de Cataluña por sus conjuntos escultóricos, es de planta trapezoidal, en el espacio entre los muros de la iglésia y la actualización carolingia de la muralla. Los capiteles presentan diversa iconografía: desde motivos orientalizantes de tipo vegetal y animal, a escenas del Antiguo y del Nuevo Testamentos (Adán y Eva, Caín y Abel, Esaú, Jacob y Raquel, Cristo bajando a los infiernos...). Además de los elementos arquitectónics enunciados, cabe mencionar también la mesa de altar, donada por la condesa Ermesenda, y la llamada "silla de Carlomagno", cátedra episcopal, del siglo XI como el ara anterior, tallada en mármol; este conjunto de piezas constituyen unos notables primeros ejemplares de escultura románica en Cataluña.


La nave gótica.

En el año 1312 se decidió edificar una nueva cabecera en la catedral, modificación aducida por la insuficiencia de espacio para las celebraciones litúrgicas; la intención, no obstante venía de lejos: en 1292 Guillermo Gausfredo, un dignatario eclesiástico, dejó en testamento una cantidad para rehacerla. En este momento no se pensaba ir más allá, como se menciona en La Catedral de Girona. Redescobrir la seu romànica, y que no parecía imprescindible construir entero un nuevo templo. Así, la resolución del Capítulo fué, literalment: Capitulum Gerundense more solito congregatum statuit, voluit et ordinavit, quod caput ipsius ecclesiae de novo construeretur et hedificaretur, et circum circa ipsum caput, novem capellae, fierunt et in dormitorio veteri, fierit sacristia. (El Capítulo de la seo de Girona reunido como de costumbre ha establecido, deseado y ordenado que sea construida y elevada de nuevo la cabecera de esta iglésia y alrededor de esta cabecera se edifiquen nueve capillas y en el antiguo dormitorio [de la Canónica] se haga la sacristía).

La construcción de la cabecera concebida con nueve capillas radiales sobrepasó el legado testamentario. Para poder continuar las obras y sanea las cuentas, el obispo Guillermo de Vilamarí cedió las rentas de los beneficios vacantes durante cinco años.

El presbiterio gótico fué consagrado el 12 de marzo 1347, y fué terminado totalmente hacia el 1355; en estos momentos se evidenció que las intenciones apuntaban a la construcción, entera, de un nuevo templo, más adecuado a una ciudad y a un obispado que ya había consolidado una población que multiplicaba por entre diez y doce veces la que se contabilizaba en el siglo XI. Pedro Campmagre y Pedro de Coma, entre otros, fueron los mestros de obras encargados de iniciar la construcción. En 1386 se convocó una reunión de maestros de obras, reunión en la que se acordó seguir la edificación a tres naves, solución que provocó las protestas de algunos canónigos partidarios de la nave única, habitual en el entorno románico catalán, y que tenía su continuación en la arquitectura gótica.

Las obras avanzaron lentamente y al fin, entre 1416 y 1417, otra reunión de maestros de obras, conjuntamente con la decisión del Capítulo y del obispo Dalmacio de Mur, acordó que se reemprendiese la construcción a una sola nave, no obstante, bajo la responsabilidad del maestro Antonio Canet, defensor del proyecto inicial y ejecutor de los dos primeros tramos. La construcción del nuevo edificio gótico no comportó, de entrada, el derribo del anterior románico; antes al contrario, los elementos románicos sirvieron de punto de apoyo de los andamios y, cuando se finalizaba un tramo, era el momento de la demolición de la parte correspondiente a la anterior edificación. Los restos que quedaban de la antigua construcción románica, el atrio occidental y lo que quedaba de la antigua fachada, fueron derribados en 1701.

En 1450 ya estaban cubiertas los dos primeros tramos de la gran bóveda, pero dificultades de tipo político y económico ralentizaron su avance. Ante esta situación, en 1513 el Capítulo se resignó a unir los dos tramos góticos a la parte del edificio románico aún existente, dando lugar así a un edificio de construcción mixta de aspecto pintoresco, que el pintor Pedro Mates reflejó en su obra La Piedad, pintura en la que el paisage del fondo, representa la fisonomía de la seo románica. En 1577, gracias al impulso del obispo Benedicto de Tocco y bajo la dirección del arquitecto Juan Balcells, se continuó la obra de la gran nave, que finalizó en 1606 con una unidad de estilo con el resto de la construcción gótica.

Con 23 metros de anchura y 35 de altura, es la nave única más ancha de la arquitectura gótica mundial. La nave central de la basílica de San Pedro de Roma solamente la supera en tres metros.

La primera piedra de la fachada actual se colocó el mismo año 1606, pero se trabajó con mucha lentitud: un año más tarde solamente se habían instalado las pilas de agua bendita y las puertas. El resto de la fachada no si inició hasta el 1680, y finalizó definitivamente alrededor de 1960: entre 1961 y 1962 se instalaron en las hornacinas las esculturas monumentales obra de escultores locales contemporáneos (Josep M. Bohigas, Antoni Casamor, Jaume Busquets, Domènec Fita).

La construcción del camapanario, en substitución de uno de los antiguos campanarios de la seo románica, empezó en 1580. No obstante, en el año siguiente aún se excavaban los cimientos. El maestro mayor de la obra de la Catedral, Jaime Busquets presentó su proyecto en 1582. En 1607 se instalaron las campanas en un campanario que aún no había superado el nivel de la cornisa. En 1751 el Capítulo acordó seguir la construcción del campanario, según un proyecto del arquitecto Soriano, y levantar el octógono irregular que lo corona con una planta diferente del restp de la torre. El coronamiento del campanario se efectuó en 1764, fecha en la que se celebró un contrato para la realización del ángel que lo culmina (el actual es una réplica de 1967). La altura total de la torre es de 67 metros, y contiene seis campanas, entre las que se encuentra la Benita o Bombo, construida en 1574 y bendecida por el obispo de Tocco. La última obra efectuada son las arquivoltas de la Plaza de los Apóstoles, de construcción moderna (1975). A partir de esta fecha solamente se han llevado a cabo obras de restauración, como la de la torre en el 2003.



Fachada de la Catedral y el ángel que corona el campanario.



Bibliografia:

  • Catedral de Girona. Marc Sureda i Jubany, Aldeasa, 2005. ISBN 84-8003-874-8.
  • La Catedral de Girona. Redescobrir la seu romànica.Diversos autors. Ajuntament de Girona, 2000. ISBN 84-86837-91-X.
  • Ars Sacra a la Catedral de Girona. Esplendor i renovació d'una seu a l'entorn de l'any 1000. Joan Molina Figueres. Dins Girona a l'abast (VIII), Bell-lloch del Pla, 2005. ISBN 84-922386-1-5.
  • Girona goda i sarraïna. Narcís M. Amich i Josep M. Nolla. Quaderns d'Història de Girona. Ajuntament de Girona, 1992. ISBN 84-86812-27-5.



  • Plano de la Catedral. Monumento a los constructores de catedrales. Obra de Subirachs.



    Plano de la catedral con indicación de los elementos que corresponden a las murallas del siglo IX, y los elementos de los siglos XI-XIII.



    Picaporte de la Puerta de los Apóstoles.



    Detalle de la Puerta de los Apóstoles.



    Construcciones entre 1313 y 1350.



    El claustro de la Catedral. Temps de Flors 2006.



    Construcciones entre 1350 y 1600.



    Construcciones entre los siglos XVII y XVIII.



    Restauración de la torre de la catedral. 2003.
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