El convento de Santo Domingo

De esta notable edificación, dotada de nave única, no se dispone de demasiada información escrita, dado que después de la Desamortización del siglo XIX, sus archivos fueron dispersados. No obstante, los estudios y trabajos realizados apuntan su fundación como datable en la segunda mitad del siglo XIII.

Así lo testifica también la lápida, aparentemente fundacional, conservada en el muro interior de la iglésia, que menciona el 30 de diciembre de 1252 como la fecha de su establecimiento, por iniciativa del obispo Berenguer de Castellbisbal, anterior fraile dominico, quien acordó con el Provincial de la orden Arnau de Segarra, la fundación que debía completar el conjunto de conventos urbanos que los dominicos tenían en Catalunya. El obispo autorizó la construcción el 31 de enero de 1249.

El terreno sobre el cual se asentaria el convento se situaba en el alodio de San Martín Sacosta fue adquirido, seguramente, a principios de 1253. En 1255 ya se habían iniciado las obras. La proximidad entre esta comunidad y la de los agustinos, en San Martín, hizo que en este momento los priores de las dos órdenes, el dominico Ramón de Olzeda y el agustino Bernat, acordasen la construcción de una pared de tierra, seguramente un muro de contención, que separase los dos conventos, que estaría situada cerca de la actual calle del Portal Nuevo.

Seguramente la construcción inicial no respondería al actual complejo del antiguo convento, sino que se trataría de un conjunto bastante más modesto, muy diferente del que sería en el siglo XVII, con más de 40 frailes, y con teólogos y predicadores famosos, como el beato Dalmacio de Ciurana que murió en el convento en 1637 en fama de santidad.

La edificación del convento quedó ultimada en el transcurso del siglo XIV; el altar mayor fue consagrado en 1339. Así, el complejo quedó establecido en una iglésia de trazado gótico, y un convento anexo de grandes proporciones con un claustro de ojivas caladas y sostenidas por esbeltas columnas dispuestas a pares. La fachada del convento, como la de la iglésia son de una concepción arquitectónica modesta. Había un atrio que cubria la puerta del convento.

En 1812 el intendente francés Monsieur Roujoux, durante la ocupación napoleónica de la ciudad, se interesó por que el convento se convirtiese en un cuartel militar. El 1835, consecuencia de la expulsión de órdenes religiosas, en el convento se instaló el gobierno militar y el regimiento de infanteria que guarnecia la ciudad. En la entrada del gobierno militar se instaló la estatua de un hombre malcarado -con aspecto de Hércules apoyado en una porra, muy degradado- que era conocido como el hombre de Santo Domingo, que infundia pánico en la chiquilleria gerundense.

Actualmente, el antiguo establecimiento religioso y posterior edificación militar, es la Universidad de Girona.


Bibliografia:

  • La Girona del segle XIII. J. Canal, E. Canal, J. M. Nolla y J. Sagrera. Ayuntamiento de Girona - Diputación de Girona, 2005. ISBN 84-8496-007-2.
  • Girona en el transcurs del temps. Josep Mª Pla i Dalmau. Dalmau Carles Pla, Girona, 1984. ISBN 84-7216-046-7.
  • Girona al segle XVII. J. Busquets y A. Simon. Ayuntamiento de Girona - Diputación de Girona, 1993. ISBN 84-86812-33-X.


  • Detalle de un capitel del claustro inferior.



    Contrafuertes de la iglésia de Santo Domingo.


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