Relacionada con el mundo judío por haber sido su refugio durante los disturbios y ataques contra el Call en el verano del 1391, donde fueron conducidos para su protección por las autoridades ciudadanas.

En las escaleras de entrada se produjo un hecho histórico interesante y pintoresco del que se conserva un documento con fecha de 27 de septiembre de 1391, en el que consta que Francisco Guillem de Vilaritg, judío converso, estaba casado con doña Tolrana, y com fuese que ésta no quisiera convertirse al cristianismo ni cohabitar con él, nombró su procurador a Francisco Cervera, presbítero de Girona, para que requiriese a doña Tolrana que viviese con su marido sin injúria ni blasfémia del nombre de Cristo y sin intentar judaizarlo, ofreciéndole, si lo quisiera, vivir juntos según la forma que disponía la Iglésia Católica para los matrimonios entre cristianos e infieles. De tot esto se levantó instrumento público en la mencionada fecha en la casa del presbítero del capítulo Arnaldo de Colomer, en su presencia y de los testimonios que asistieron, Bernardo de Font y Bernardo Guixar, sastres y ciudadanos de Girona.

En la tarde del mismo día, provisto del poder que le acreditaba, Francisco Cervera fué a la Torre Gironella donde se encontraba doña Tolrana y en el primer peldaño de la escalera que sube a la torre, siendo testimonios Pedro Cerdà, Jaime Arloví y el judío Asanell Çerb y otros cristianos y judíos asistentes, y ante la dicha Tolrana, esposa de Francisco Guillem de Vilaritg y en su nombre, la requirió para volver a vivir con su marido en las condiciones fijadas.

Doña Tolrana respondió que siendo su marido cristiano y ella judía, de ninguna manera quería ni habitar con él ni convertirse al cristianismo y, así, apostatar del judaismo. De tot esto el notario Luis Carbonell levantó la correspondiente acta.


Extraído de "Girona. Guia del Call", Fèlix Xunclà i Tubert, Girona 1995, GI-500-95.

Imagen: escultura de Pia Crozet "Torana, la judía de Girona" en la torre Gironella, "Girona, temps de flors" 2006.

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