Entre las leyendas relacionadas con los judíos gerundenses, hay una rodeada por una extraña circunstancia: no se ha escrito jamás y siempre se ha transmitido de boca en boca. Cuando alguien ha intentado escribir la leyenda, algun poder misterioso lo ha impedido.

Esto coincide con la tradición cabalística de transmitir los conocimientos de palabra, oralmente, sin deja constancia escrita. Es natural, pues, que respetando esta tradición, se resuma aquí la leyenda y que consten solamente los trazos más esenciales, pero respetando el secreto de los detalles y circunstancias que no es bue que sean escritos.

Dicen que en el call había una mujer judía, muy culta y respetada, seguidora acérrima de la ley mosaica, que llamaban la Tolrana. Este nombre, de origen confuso, podría ser un derivado de la Torana, o seguidora de la Torah, libro básico de la religión hebrea. En cualquier caso, y por circunstancias que ahora, por lo que se ha dicho, no sería prudente escribir, se encontró su cadáver decapitado el 17 de septiembre de 1391 en la Torre Gironella, donde se habían refugiado los habitantes del call a causa de unos alborotos producidos por un ataque por parte de unos campesinos, azuzados por unos cuantos canónigos (1).

No se sabe si fué víctima de los cristianos o de los mismos judíos. Pero el caso es que, desde entonces, su fantasma vaga por el barrio viejo de Girona, no en forma visible, sino como una voz de mujer que, entre sollozos, canta unos lamentos ininteligibles pero impresionantes. Lo más curioso del caso es que muchas personas de Girona, nada sospechosas de que sean fantasiosas, histéricas o supersticiosas, paseando de noche por los callejones del barrio viejo o del actual Paseo Arqueológico, han oído estos lamentos y esta canción triste, que parece acercarse o alejarse, sin concretarse jamás. La leyenda completa ha de quedar sin ser escrita, pero el hecho de las experiencies personales es indiscutible.

Durante algún tiempo, en el centro Isaac el Ciego, en un rincón del patio sombreado que hay debajo del patio de los Rabinos había una cabeza de bronze que representaba la Tolrana, hecho por la escultora de Girona Pia Crozet. Dejemos que el misterio proteja este entrañable fantasma gerundense.


Bibliografia:

  • Extraído de "Llegendes i misteris de Girona". Carles Vivó. Cuadernos de la Revista de Girona, 1989. Diputación de Girona y Caixa de Girona. ISBN:84-86377-60-9.


    Notas

    (1) - Durante el reinado del sucesor del rey Pedro, Juan I (1387-1395), se produjo el año negro para los judíos de Cataluña y de toda la península. Durante el verano de 1391 hubo derramamientos de sangre en Sevilla, Córdoba, Toledo, Valencia, Mallorca. En Girona, el 10 de agosto, un grupo de campesinos y menestrales de las cercanías llegaron a la ciudad con motivo de la feria de San Lorenzo. Previamente compinchados con gente de la ciudad, quemaron el portal del Call, a donde entraron, robaron, saquearon y degollaron algunos judíos. Otros escaparon para buscar refugio en las casas de los ciudadanos con los que mantenían relaciones comerciales. Unos cuantos huyeron a Castelló d'Empúries o Perelada. De los que permanecieron en el Call, solamente se salvaron los que se apresuraron a pedir el bautismo, como fórmula de supervivencia. Esta reacción ya estaba prevista: el mismo día los baptisterios estaban abiertos y los sacerdotes preparados para administrar el sacramento. Consulta de los hechos en Los judíos en Girona (II). Volver al texto


    Back

  • Fotografia de Rose Marie Trostel, gentileza de Pia Crozet, autora de l'escultura.

    La escultura de bronce, obra de Pia Crozet.