La Subida del rey Martín debe su nombre a que uno de sus edificios había sido residencia temporal del rey Martín I el Humano. También es conocida por calle del Lobo.

El orígen de este nombre, según menciona Carles Vivó, debemos buscarlo en la leyenda popular que se materializa en dos esculturas, una actualmente en el Museo de Arte, en la que se basa el relieve situado en la entrada del cementerio, que recrea la escena en que un lobo, representado exageradamente com un león, devora un monaguillo que precedia una procesión. La otra es el relieve situado en la parte baja de la fachada de una de las casas de esta calle, que representa una mano con una cruz, y que señala el lugar exacto en el que tuvo lugar el hecho, aun cuando probablemente se trate de algun símbolo religioso procedente de otro edificio.

La leyenda, según Vivó, dice que en aquel lugar, cuando pasaba una procesión que bajaba desde la Catedral hacia San Pedro de Galligants, apareció de repente un gran lobo que venía de San Daniel y que mató y devoró allí mismo al monaguillo que, delante de todos, portaba la cruz procesional, haciendo huir atemorizados a los sacerdotes y a todo el cortejo.

El relieve del Museo de Arte había formado el linde de una de las casas de esta calle, y no se sabe si representa este hecho o si bien, al contrario, su presencia formó la leyenda. Vivó destaca la curiosa identificación que hacían los antiguos gerundenses entre lobos y leones; este hecho lo encontramos también en la denominada Fuente de los Leones, llamada así por ser un lugar frecuentado, antiguamente, por lobos.


Bibliografia

  • Llegendes i misteris de Girona. Carles Vivó. Quaderns de la Revista de Girona, nº 24. Diputación de Girona, 1989. ISBN 84-86377-60-9


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