Detalle de "Plan de Girone et ses environs", figura de la VII plancha del "Atlas des Plans et Cartes, pour servir à l'Intelligence des Marches et Positions du 7è Corps de la Grande Armée, pendant la Campagne ds années 1808 et 1809", complemento de la obra de Gouvion de Saint-Cyr "Journal des Operations de l'Armée de Catalogne en 1808 et 1809", publicado en Paris 1823. Tirada limitada de 200 ejemplares publicada por Llibreria Pla Dalmau, 1983.

Montjuic como elemento defensivo de la ciudad

El castillo de Montjuic, situado en la montaña que le da nombre, a una altura en su punto más elevado de 219 metros, se empezó a construir en 1653, bajo el reinado de Felipe IV, para defender las entradas norte y este de la ciudad, conjuntamente con las cuatro torres de defensa: San Juan, San Daniel, San Narciso y San Luis.

Las fuertes pendientes que presenta la topografía de la zona determinaron su ubicación. La planta general del castillo era, aproximadamente, un cuadrado, con un recinto constituído por cuatro baluartes, enlazados por paños de muro con una longitud media de 150 m. cada uno. Este conjunto estaba rodeado por un foso, y las cortinas norte y este estaban cubiertas por sendos revellines. Desde estos a las poternas que había en las cortinas se podía circular por un pasadizo defendido por una caponera.

Entrando al castillo por la entrada principal, situada en la parte sur, en la plaza de armas, se observan los restos de las bóvedas que conformaban las grandes dependencias cubiertas del castillo. En la parte central hay dos edificaciones, el cuartel, a la izquierda, y la casa del gobernador, además de una gran cisterna en el centro. Bajo los terraplenes había casamatas con acceso a la plaza de armas, con diversas dependencias. Las bóvedas estaban construidas a prueba de bomba, y los alojamientos podían acoger entre 700 a 900 hombres. El estado actual de las bóvedas las muestra en una increíble situación de sostenimiento.

La escarpa y la contraescarpa que formaban los muros estaban revestidos con mamposteria. Las esquinas y otros elementos estaban construídos con sillares así como también la imposta de los muros exteriores.

Así, a finales del siglo XVII, Girona tenia un sistema de defensa basado en un recinto amurallado en ambas partes del rio Oñar, reforzado con una serie de baluartes (de San Pedro, de Sarracinas, de la Merced, de Figuerola, de la Santa Cruz, del Gobernador, de Santa Clara y el de San Francisco), y la luneta de Bournonville, entre los baluartes de San Pedro y de Figuerola. La Torre Gironella estaba incorporada al recinto amurallado.

Las colinas que dominan la ciudad estaban defendidas por el castillo de Montjuic, con sus cuatro torres, y los fuertes del Calvario, Condestable, Reina Ana, del Capítulo y de la Ciudad, en la zona de Las Pedreras. En 1678 se construyó el fuerte de Capuchinos. Este conjunto defensivo se prolongó hasta el siglo XIX.


Historia del castillo y la zona de Montjuic

En 1653 se inició la construcción del castillo y las cuatro torres de defensa mencionadas. En los años 1675, 1684 y 1694 defendió la ciudad de los sitios de los franceses, y entre 1710 y 1712 -guerra de Sucesión-, de los ataques del Mariscal de Noailles y del Barón de Wetzel, al frente del ejército de Felip V y de las tropas del archiduque Carles, respectivamente.

Durante la Guerra de la Independencia (1808-1809), defendió Girona durante cuatro meses, y el 11 de agosto de 1809, después de haber inutilizado la artilleria el día anterior, se entregó al ejército napoleónico. En 1814 fué inutilizado por orden del Mariscal Louis-Gabriel Suchet, después de haber construído en 1812 la torre que actualmente lleva su nombre, cerca de donde se había situado la de San Juan. En 1843, un bombardeo del general Prim arruinó la torre Suchet.

En 1930, el Ayuntamiento de la ciudad compró parte de la montaña. Al año siguiente se construyó en el lugar una escuela pública. En 1933 se proyectó la urbanización de un "Parque Bosque", que no acabó de cuajar. Vintidós años más tarde, en 1955 el Plan General calificó la montaña de Montjuic como zona verde. Dos años más tarde, en 1957, la zona del Castillo se llenó de barracas, adosadas a los muros y murallas, donde residia la población inmigrada procedente de otras zonas del Estado. La ocupación llegó casi a las 3.000 personas

En 1966 el Ministerio del Ejército sacó a subasta los terrenos de la montaña que pasaron a manos de Fernando de Vilallonga -en 1961 el Ayuntamiento había solicitado su cesión-. Al año siguiente, en 1967, se aprobó inicialmente el Plan Parcial de Montjuic. En 1971 desapareció la última barraca de Montjuic al año siguiente se inició la venta de las primeras parcelas y se empezaron a abrir las calles y a construir las primeras viviendas. En 1984 el Ayuntamiento de la ciudad obtuvo el Castillo de Montjuic.


Bibliografia

  • Historia de las fortificaciones y alojamientos militares de Girona. Carlos Díaz Capmany y Fernando Torres González. Institución "Fernando el Católico" (C.S.I.C.), Diputación de Zaragoza, 1998. ISBN 84-7820-412-1.




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