El 31 de diciembre, el último día del año, en Girona, se destacaba por la aparición del famoso "Home dels Nassos" (Hombre de las Narices), el hombre que tenia tantas narices como días tiene el año, un ser monstruoso creado por la fantasía popular, imaginario, porqué al año, el día 31 de diciembre, solo le queda un día. Cuando se hablaba de el a la chiquillería y a los inocentes se les hacía sobreentender que el espantoso personaje tenía 365 narices.

Los pequeños se lo creían de buena fe, y más de uno hacía novillos de la escuela para ir a ver el monstruo en la hora culminante de sonarse las narices, operación en la cual empleaba unas cuantas docenas de sábanas para vaciar en ellas el número formidable de narices que le llenaban la cara y otras partes del cuerpo.

Se presentaba como un transhumante. Se decía que al punto de la media noche podía versele en el Puente de Piedra vistiendo una camisa mojada y portando una caña verde en la mano. Durante el día se paseaba por la ciudad, y precisamente los mayores acababan de verle en la Plaza del Vino, en la Rambla o en la Dehesa, hacia donde la chiquilleria volaba, más que no corría, con el afán de veurelo aunque fuese de lejos, preguntando inútilmente a unos y a otros hasta que alguna alma caritativa les exponía piadosamente la verdad.

Este personaje tenía un compadre el Hombre de las Orejas, pero no se les podía ver jamás juntos, porqué salía ayer para tener tantas orejas como días tiene el año sin dejar de ser normal. No obstante, jamás tuvo la fama del Home dels Nassos del cual no era más que una parodia.


Bibliografia:

  • Girona. Petita història de la ciutat i de les seves tradicions i folklore. J. Gibert. Barcelona, 1946.


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  • L'Home dels Nassos, en el Puente de Piedra de Girona, según un grabado antiguo.

    L'Home dels Nassos, según un grabado del almanaque Lo Xanguet, 1867. (Wikipedia)