La subida de San Félix, que comunica la calle de las Ballesterias y la calle Caldereros con la iglesia de San Félix, es la entrada al Barrio Viejo para muchos visitantes, que proceden de la Dehesa. Después de la remodelación que se hizo durante la segunda década del siglo XX, presenta un trazado muy curioso: por un parte, salva el desnivel mediante una rampa, y, a su lado, el mismo, y de forma paralela, lo recorren unos tramos de escaleras.

Imagen de la subida de San Félix en una postal antigua, que representa la via antes de la urbanización de 1925-1928. Colección particular, Girona. Fotografia de Valentí Fargnoli.

A lo largo de su recorrido se encuentran diversos elementos interesantes. Adosada al muro que separa las dos vías, la rampa y las escaleras, una fuente con tres cabezas contempla el ir y venir ciudadano. A la misma altura, en la parte contraria, el derribo de un edificio dejó al descubierto una parte de la muralla de la ciudad que corresponde al trazado romano, sobre el que se construyó la muralla medieval.

Imagen de la subida de San Félix en una postal antigua. La fecha del texto del dorso, con sello de la República, es de 1934. Colección particular, Girona.

Via de comunicación entre la parte alta de la ciudad, la que había estado dentro de la muralla antigua, y la parte baja, es escenario de múltiples acontecimientos ciudadanos, com la procesión del Santo Entierro, el viernes santo. La parte alta de la calle, a tocar las paredes de la iglesia de San Félix, es el punto de reunión de los Manaies a caballo, los equites, y punto de partida del Manípulo con ocasión de la entrega del pendón.

Esta calle constituye una de los últimos ejemplos del suelo empedrado con cantos rodados, elementos que actualmente se encuentran, de forma casi exlusiva en las escaleras de la calle de San Lorenzo , de la calle de Cúndaro, y en las escaleras de conducen desde la fuente de la Pera hasta la plaza de los Apostoles al pie de la Catedral, todos excepción hecha de la subida de San Félix, vedados al tránsito motorizado.

Lugar muy pintoresco en cualquiera de los dos sentidos, de subida o de bajada, suele ser lugar para detenerse los visitantes para obtener fotografias con el fondo de la torre de la iglesia de San Félix, o de la muralla antigua de la ciudad, puesta al descubierto. En el inicio de esta calle y final de la de Ballesterias se encuentra La Carbonera, actualmente espacio del Museo de Historia de la Ciudad que acoge exposiciones temporales. Debe su nombre al hecho de que había sido el lugar en el que se guardaba el carbón del antiguo convento de san Antonio, de frailes capuchinos, posteriormente Instituto de Segunda Enseñanza, y actualmente sede del Museo de Historia de la Ciudad.




  • La calle de las Ballesterias. Reportaje fotográfico de la calle de Ballesterias.

  • La calle Caldereros. Reportaje fotográfico de la calle Caldereros.

  • La iglesia de San Félix. Reportaje fotográfico de la iglesia de San Félix, y textos sobre la misma.


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  • Vista actual de la subida de San Félix

    Imagen de la subida de San Félix en una postal antigua, Ediciones Franquet, Girona. Colección particular. Girona.

    Imagen de la subida de San Félix en una postal antigua. Colección particular. Girona.