Historia y descripción

En el interior de la nave de la iglesia de San Félix se encuentran ocho sarcófagos engastados en el ábside central o presbiterio, sarcófagos que todo parece indicar que fueron encontrados durante la construcción del templo, y que procedían de alguna necrópolis situada en el lugar, y a lo largo del camino y fuera de la puerta norte de la ciudad romana, fuera murallas, a tocar la Via Augusta tal como confirman las excavaciones arqueológicas practicadas.

Este conjunto es de gran interés artístico y arqueológico, y ha sido considerado como el más importante y mejor conservado de la península ibérica.

Como indica Josep Maria Nolla en el trabajo indicado en la bibliografia, de los ocho sarcófagos, uno de ellos (Nº 8), que representa el rapto de Proserpina por Plutón, se data a finales del siglo II dC. Los restantes siete se situan en el primer tercio del siglo IV, cinco alrededor del 310 dC y los otros dos, plenamente constantinianos, entre el 315 y el 335 dC. Estos siete últimos son todos obra de talleres romanos, de donde se importaron, entre los que se identifica el llamado "Taller del Dogmático", que trabajó en la decoración escultórica del Arco de Constantino en Roma.

De esta colección, seis son de tema cristiano y el séptimo, el más antiguo, de temática pagana, representa una escena de caceria de leones (Nº 1). Dos de los sarcófagos de tema cristiano presentan una decoración estrigilada -estrías en forma de ese, los estrigilos- en la parte frontal ornamental; uno de ellos (Nº 5) tiene la pequeña figura del orante en medio entre los estrígilos, y a cada uno de los lados, el buen pastor con y sin barba, con un cordero a la espalda.

El segundo (Nº 7), dividido en cinco zonas, presenta en el espacio central el orante situado entre dos figuras masculinas, a continuación, hacia los extremos, dos bandas estrigiladas, y a los otros lados las escenas de la curación del ciego de nacimiento y Pedro conducido por dos soldados.



Detalle del sarcófago con escena de cacería de leones, primeros años del siglo IV dC.
--
Detalles del sarcófago de temática cristiana con decoración estrigilada y dos figuras del buen Pastor (Sarcófago Nº 5).

De los otros dos sarcófagos de cronologia alta, uno (Nº 3) presenta Pedro haciendo brotar agua de la roca, la curación del paralítico por Jesús, el milagro de los panes y los peces, la curación del ciego, el orante, la escena de la resurrección, la negación de Pedro, Jesús sobre un león echado con una serpiente enroscada al cuello, y el sacrificio de Isaac, con Abraham, Isaac, el cordero, y la mano de Dios evitando la consumación. La escena de Jesús encima del león es rarísima en el panorama iconográfico paleocristiano, hecho que convierte el sarcófago en una pieza única. El segundo (Nº 2) desarrolla, de izquierda a derecha, la historia de la casta Susana y los ancianos: Susana en el jardín, los ancianos acusando Susana ante los criados, el juicio contra Susana, absolución de Susana y castigo de los ancianos.

Los dos más modernos representan escenas del Nuevo Testamento y de los Hechos de los Apóstoles. En uno (Nº 4), el milagro del agua manando de la roca, Pedro conducido por dos soldados, la curación del paralítico, la negación de Pedro, el milagro de las bodas de Caná, la curación del ciego, el milagro de los panes y los peces y la resurrección de Lázaro. El otro (Nº 6) presenta Pedro entre dos soldados, la curación del paralítico, el milagro de Caná, el de los panes y los peces, la curación del ciego, la negación de Pedro y el milagro de la funte.

Estos sarcófagos constituyen la prueba arqueológica má antigua de la presencia cristiana en la ciudad romana de Gerunda a principios del siglo IV dC, años posteriores a la última gran persecución anticristiana (303-305). En este momento, y como evidencian estas piezas, existía en la ciudad un importante núcleo cristiano, coexistiendo con la población pagana, con un grupo de gente poderosa económicamente, que podia sufragar los gastos de importar desde Roma estas costosísimas sepulturas.

Todos los sarcófagos, tanto los de temática pagana como los cristianos, son de mármol blanco, y sus dimensiones se sitúan sobre los 2 metros de longitud y los 60 cms de altura, con pocas oscilaciones entre ellos.



Detalle del sarcófago con escena de cacería de leones, primeros años del siglo IV dC.
-
Situación de los sarcófagos en las paredes del presbiterio de la iglesia de San Félix. Izquierda: muro izquierdo. Derecha: muro derecho.

Situación de los sarcófagos
Muro izquierdo. 1.- Sarcófago pagano de la caceria de leones. 2.- Sarcófago cristiano de friso continuado A. 3.- Sarcófago cristiano de friso continuado B. 4.- Sarcófago cristiano de friso continuado C. Las numeraciones son las que se indican en el texto.

Muro derecho. 5.- Sarcófago cristiano estrigilado A. 6.- Sarcófago cristino de friso continuado D. 7.- Sarcófago cristiano estrigilado B. 8.- Sarcófago pagano del rapto de Proserpina. Las numeraciones son las que se indican en el texto.

sarcófago de la caceria de leones.

En la iconografia clásica la temática de la caceria de leones solia estar dotada de un caracter funerario: la lucha de l hombre, el cazador, contra la muerte feroz, simbolizada por el león. En esta pieza, de friso continuado, se distinguen cuatro agrupamientos de figuras por escenas: de izquierda a derecha, un jinete con casc ataca una leona, un jinete con casco da una lanzada a un león, un jinete, posiblemente representación del difunto, lucha contra un león herido, a los pies del cual se encuntra otro cazador y su montura, abatidos por la fiera, y finalmente, en el extremo derecho, la lucha de un jinete y un soldado contra una leona con el cuerpo levantado.

Detrás de la figura que posiblemente representa el personaje enterrado en el sarcófago se observa una figura femenina de cazadora, vestida con túnica hasta las rodillas y con carcaj a la espalda, que representaria la diosa Diana, -la representación típica- o Virtus, quien, participando en la caceria, protegeria y ayudaria a los cazadores en su lucha contra las fieras.

Más imágenes del sarcófago de la caceria de leones



Detalle del sarcófago con escena de caceria de leones, primeros años del siglo IV dC.

Esquema compositivo del sarcófago de Proserpina, basado en El sarcófago de Proserpina de l'església de Sant Feliu, Girona, de Lluís Prats.

sarcófago del rapto de Proserpina.
Este sarcófago, realizado en mármol blanco de la isla de Paros, que tiene una longitud de 2,12 m y una altura de 54 cm, presenta tres grandes grupos de escenas, con 31 figuras. En el primero, Ceres, diosa de la agricultura, en su carro, tirado por dos caballos y conducido por el auriga Trepidatio, sostiene una antorcha con la mano izquierda. A los pies del vehículo, una figura femenina identificada como Tellus, y sobre los caballos, Cáligo, alada, volando. Completan el grupo, una divinidad, posiblemente un dios de las montañas o del alba, en el extremo izquierdo, y tres amorcitos a los pies de los caballos.

En un segundo grupo, Júpiter barbado y alado, con las manos abiertas. En el centro, de izquierda a derecha, Minerva con casco, Plutón, que con el brazo derecho intenta coger a Proserpina, Mercurio con el petasos alado en la cabeza, y en las manos el caduceo y un caracol de mar, y, a la derecha, Diana, con la túnica corta, el arco en las manos y el carcaj a la espalda. A su derecha, un olivo, uno de los atributos de Minerva. En primer término, un amorcito entre dos jóvenes arrodilladas, Proserpina a la derecha y otra mujer a la izquierda.

En el tercer grupo, Plutón, en el centro, sostiene a Proserpina sobre un carro tirado oer dos caballos y ayudado por la diosa Minerva. Delante de las ruedas del carro, y en el suelo, Océano, el dios de las aguas. Cerca de los caballos, tres amorcitos alados, y a sus pies Ciane acompañada por el can Cerbero, el perro de tres cabezas. En el extremo derecho, Mercuri conduciendo el carro y sobre los caballos una ninfa y la representación del crepúsculo.

El mito del raptoe de Proserpina

Proserpina era hija de Ceres y Júpiter. Venus, para enamorar Plutón, envió a su hijo Cupido a que lanzase a Plutón una de sus flechas. Proserpina estaba en Sicilia, en la fuent de Aretusa, cerca de Enna, de donde era patrona Ceres, donde jugaba con algunas ninfas y recogía flores. Entonces Plutón emergió del cercano volcán Etna con cuatro caballos negros y la raptó para casarse con ella y vivir juntos en el Hades, el inframundo grecoromano, del que era gobernante. Plutón era, también su tio; Juno, Vesta, Plutón, Neptuno, Júpiter y Ceres eran hermanos.

Vive con Plutón seis meses, y mientras está en el Hades, su madre, diosa de la agricultura, las cosechas, la tierra y la elaboración del pan, en señal de luto, no hace crecer nada y por esto en la temporada fria los campos no dan frutos. Su mito es muy parecido al de Orfeo y Eurídice: mujer atrapada en el subsuelo, alguien va a rescatarla, ella come un fruto -granada en este cas-, pacto final para explicar el paso de las estaciones.

Más imágenes del sarcófago del rapto de Proserpina



El rapto de Proserpina, 1636-38. 180 x 270 cm. Peter Paul Rubens. Madrid. Museo del Prado. (Wikipedia).



El rapto de Proserpina, c 1632. 83 x 78 cm. Rembrandt Harmensz van Rijn. Berlin, Gemäldegalerie. (Wikipedia).

Bibliografia:

  • El sarcófago de Proserpina de la iglesia de San Félix, Girona, de Lluís Prats.
  • Els sarcófagos de Sant Feliu de Girona: "una pregària en pedra". de Narcís M. Amich. Publicado en Girona a l'abast. X. Girona romana. Bell-lloc del Pla, Girona 2005. ISBN 84-922386-1-5.
  • Girona romana. De la fundació a la fi del món antic, Josep Maria Nolla. Quaderns d'Història de Girona. Ayuntamiento de Girona, 1987. ISBN 84-505-5303-2.

  • Back