El año 2005 se celebró la quincuagésima edición del acontecimiento que hace que, durante unos días del mes de mayo, la ciudad se convierta en un gran jardín visitable gracias a la exposición Girona, temps de flors (Girona, tiempo de flores).

El orígen de esta muestra se sitúa en el concurso de flores que en el año 1954 organizaron, por primera vez, unas gerundenses de la Sección Femenina de la Falange. La exposición tuvo lugar en el salón de descanso del teatro Municipal y participaron algunos profesionales y personas que sabían amar las flores. Ésta fórmula se repitió durante los primeros años -en 1956 expusieron en la sala de pergaminos de la Biblioteca Pública- hasta que en 1958, y gracias a Miquel Oliva, se trasladó a San Pedro de Galligants.

Un cartel de Carles Vivó anunciaba el III Concurso provincial de floricultura. Esto supuso el inicio de la participación de los artistas plásticos de Girona en la muestra y se extendió más allá de la creación del cartel. En el año 1967 se incorporó la Plaza de los Jurados como espacio de la exposición y en 1978 la Plaza del Doctor Figueres.

A principios de los 80 la exposición se trasladó a Santo Domingo, donde se celebraron tres ediciones hasta que en el año 1985 el Ayuntamiento cedió éste edificio a la Universidad de Girona, cesión que provocó que al año siguiente no se llegase a celebrar la muestra por falta de un espacio adecuado para acojerla.

Esto supuso un punto de inflexión. En 1987, y por iniciativa del entonces regidor Josep M. Birulés y de las entidades organizadoras –los amigos de las Flores y Jardines y los Amigos de la Girona Antigua- y gracias a la colaboración económica del Ayuntamiento de la ciudad y a una subvención de la Diputación, la exposición se abrió al Barrio Viejo y se diseñó por primera vez un itinerario por las plazas y calles de la ciudad antigua. Los patios y jardines de las casas nobles, que en muchos casos son de propiedad privada y no se pueden visitar el resto del año, se convierten en el principal atractivo de este recorrido.

Durante todos estos años la exposición Girona, temps de flors ha contado con la participación de diseñadores, artistas, asociaciones y entidades a diferentes niveles. El arquitecto Claret y el aparejador Bordas en el año 1954, el activista cultural Josep Tarrés, profesionales como Viveros Bosch, Planas o los jardines del Cap Roig; escuelas profesionales de jardinería y también no profesionales; y sobre todo la gran participación ciudadana a todos los niveles que aún se manifiesta: los vecinos del centro histórico decoran sus balcones con motivos florales e incluso los comerciantes adornan los escaparates.

Con el paso del tiempo alrededor de la exposición se han organizado una serie de actividades artísticas complementarias exposiciones y colaboraciones en los montajes como los de Emília Xargay, Pia Crozet, Rosa Serra y Domènec Fita o pintores como Ignasi Esteve, Carles Vivó o Glòria Cortina entre otros. En el año 1982 durante la exposición tuvo lugar la I Muestra de escultura contemporanea. Se organizan conciertos recuperando espacios como la Plaza de los Jurados o los Jardines de la Francesa.



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