Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

La tortuga mediterránea o tortuga de tierra es una espècie que, en Cataluña, solamente se encuentra en libertad en la sierra de la Albera, en el macizo del Garraf, en el delta del Ebro y en la sierra del Montsant. Los ejemplares de las imágenes han sido fotografiados en un jardín de una casa del barrio de San Narciso de Girona, a darrers d'agost del 2008

Las tortugas mediterráneas se extienden al sol durante las primeras horas del día para calentar su cuerpo y activar las funciones metabólicas. La exposición a la luz solar les permite absorber los rayos ultravioletas necesarios para la síntesis de la vitamina D. Una vez llegan a la temperatura corporal necesaria para activar las encimas ligadas a la digestión, se dedican a la búsqueda de alimentos (1) . A temperaturas atmosféricas superiores a unos 27º C, se convierten en apáticas y tratan de refrescarse excavando pequeños agujeros cubiertos de vegetación baja u ocultándose en pequeñas grietas. Cuando vuelven a bajar las temperaturas, se convierten en activas de nuevo.

La tortuga mediterránea fué probablemente introducida en la península Itálica por los humanos del Neolítico, desde la antigüedad ha sido capturada y criada como alimento, herramienta o animal de compañía. Con la coraza se hacían objetos variados de uso común, complementos de obras de ebanistería o joyería, o cajas de resonancia para usos musicales. La mitologia griega narra que el inventor de la lira fué Hermes. Un día, el dios encontró una tortuga dentro de una cueva. La mató, cogió su coraza y, colocándole siete cuerdas de intestino de oveja sobre cuernos de antílope, construyó el instrumento musical. A continuación, Hermes lo regaló a Apolo, y éste a su hijo Orfeo. En las sepulturas antiguas se han encontrado muchos caparazones u objetos hechos de caparazón; de los variados hallazgos se teoriza que los etruscos colocaban tortugas vivas en el interior de las tumbas. Los hallazgos de caparazones en la casa de Julio Polibio en Pompeya confirman que éstos reptiles eran criados en la época romana como animales de compañía.

En el pasado fueron criadas por algunas órdenes monásticas porqué su carne, considerada altamente nutritiva para los enfermos, era de los pocos tipos de carne el consumo de la cual estaba permitido por la iglesia católica durante el ayuno eclesiástico.

En literatura, es recurrente el personaje de la tortuga como símbolo de longevidad y de tranquilidad. La fábula de la liebre y la tortuga, de Esopo, es un ejemplo muy conocido.


Notas:

(1) Se trata de reptiles puramente herbívoros. Los ejemplares salvajes viven en un hábitat que se caracteriza por largos períodos de sequía que les obliga a alimentarse de hierbas secas. En estos casos, complementan su dieta comiendo artrópodos o caracoles, que comen por el calcio que aporta el caparazón.

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El ejemplar de primer término, hembra, tiene 54 años de edad, y el de segundo plano, hijo de la anterior, 17.