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Eugenio Mira rueda «Agnosia» en Celrà y Girona, donde moviliza 250 extras en las escaleras de la catedral.
El filme, protagonizado por Eduardo Noriega, es un thriller ambientado en 1899
El director alicantino Eugenio Mira (1977) está rodando desde ayer por la tarde y hasta mañana, en las escaleras de la catedral de Girona, una «escena clave» de su segundo largometraje, agnosias, una historia ambientada en la Barcelona de 1899 que también se ha rodado en parte en Calonge y la Fábrica de Celrà, donde el equipo hizo la semana pasada maratonianas sesiones de rodaje. Ayer, unos 250 extras cuidadosamente vestidos de época se paseaban por el Barri Vell, junto a Eduardo Noriega y otros protagonistas.
«La acción de mi primera película, The birthday, pasaba íntegramente en un hotel de Baltimore, durante una noche de 1987, lo que visto desde ahora ya es una película de época», explica en una pequeña pausa del rodaje del hiperactivo Eugenio Mira, todo simpatía y amabilidad en medio del caos controlado que es un rodaje de estas dimensiones. En todo caso, agnosias sí es una película cien por cien de época, con sabor de gran producción, múltiples escenarios-también se ha rodado en la plaza Sant Jaume de Barcelona y el Parque Nacional de Aigüestortes-y un gran despliegue técnico y de personal.
Ayer por la tarde, la iglesia de Sant Lluc, junto a la plaza de la catedral, hervía de actividad: tenían lugar las pruebas de vestuario y los encargados de peluquería y maquillaje trabajaban «a 2.000 por hora», según un grito lanzado entre la multitud, mientras otros reclamaban atención: «Se me cae el bigote!», «tengo un botón roto !»... Ya vestidos como señores o pobres del 1899, los extras eran concentrados en el parking del Colegio de Arquitectos, donde esperaban su turno para participar en alguna de las escenas previstas en las escaleras de la catedral, pero filmadas de espaldas al templo . La previsión era que las escenas más multitudinarias no llegarían hasta la medianoche y que el rodaje podría durar hasta las 5 de la madrugada.
Según Mira, esta es la primera vez que el cine trata la enfermedad de la agnosia - «Por lo menos, como el vértigo centraba el clásico de Hitchcock" -, que incapacita al afectado para reconocer lo que ya ha aprendido o las personas que ha conocido, como una amnesia de "la biblioteca del conocimiento». La protagonista de agnosia tiene la enfermedad y algunos intentan aprovechar para engañarla.
Mira rueda este guión de Antonio Trashorras para Tele 5 con un planteamiento que quiere captar "la austeridad de El hombre elefante de David Lynch y el preciosismo de Visconti», para mostrar "violencia y sexo sin dejar de ser elegante y clásico, como lo era El último tango en París, es decir, una película formalmente muy clásica, pero con un interior muy duro ». Además de Eduardo Noriega, también actúan Bárbara Goenaga, Félix Gómez, Sergi Mateu y Martina Gedeck. La previsión del director es que el filme se pueda estrenar después del verano de 2010.
Xavier Castillón
Traducción del artículo publicado en el Punt diari, 12/11/2009
Artículo original
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Eduardo Noriega, en el Shooting of Agnosia, en Girona
Las escaleras de la catedral han vuelto a principios del siglo XX, en el rodaje del segundo largometraje de Eugenio Mira, protagonizado por Eduardo Noriega y Bárbara Goneaga.
Girona vuelve estos días a principios del siglo XX de la mano del director alicantino Eugenio Mira. Las escaleras de la Catedral se han convertido, desde ahora y hasta el viernes, en el plató de la película 'Agnosia', el segundo largometraje del director. La historia, un 'thriller' protagonizado por los actores Eduardo Noriega y Bárbara Goneaga, trata sobre la extraña enfermedad mental que padece una joven heredera y el complot que se forma a su alrededor. Mira ha escogido Girona para rodar la secuencia que cierra el filme, donde toman parte unos 250 figurantes. La escena recrea la salida de la misa del Gallo en la catedral de Barcelona y, como explica Noriega 'pasan cosas fundamentales' para que la trama llegue al clímax.
Desde este miércoles y hasta el viernes, cualquiera que pasee por los alrededores de la Catedral de Girona al anochecer se encontrará con un peculiar escenario. 250 personas vestidas de época, focos por todas partes y, sobre todo, cámaras de cine. Y es que la escalinata del templo se ha convertido en un plató al servicio del director alicantino Eugenio Mira.
La película que se rueda, bautizada como 'Agnosia', es el segundo largometraje de Mira y trata sobre una extraña enfermedad mental que no fue conocida hasta principios del siglo pasado. 'Los que la padecen son incapaces de discriminar objetos, personas y sonidos, por ejemplo, no distinguen dos personas que lleven barba aunque no se parezcan', explica el director.
Partiendo de una joven heredera de clase acomodada que sufre esta enfermedad (Bárbara Goneaga), el director teje una historia de complots y conspiraciones a su alrededor. 'El personaje de Juana es muy especial; crece entre algodones con un padre que lo adora, pero al final su enfermedad también se convierte en su desgracia, porque se ve rodeada de una conspiración', explica la actriz que le da vida.
A su lado, la protagonista tendrá un padre protector (Sergi Mateu) y un joven prometido (Eduardo Noriega) a quien le cuesta admitir el mal que sufre. 'En Carlos y Juana se conocen desde pequeños, y siempre estaba muy claro que se casarían, pero mi personaje tiene mucho miedo de que la agnosia no tenga cuidado y que sus hijos puedan heredar', concreta Noriega.
La trama de la película se desarrolla a principios del siglo XX, en una época marcada por las clases sociales, la industrialización y las revueltas obreras. 'La agnosia me pareció una idea muy buena para hacer un thriller donde se viera que gente con malas intenciones sacaba provecho de la enfermedad', explica Eugenio Mira.
Por toda Cataluña
El filme se ha rodado en diferentes lugares de Cataluña, aunque ninguno de ellos representa el escenario real donde transcurre. Así, por ejemplo, el parque de Aigüestortes se convierte en un paisaje suizo o lugares de Tarragona recrean Marruecos. Girona tampoco escapa a esta premisa y, así, las escaleras de la Catedral recrean las de Barcelona.
En Girona, hasta este viernes, se rodará la secuencia final del film. 'Es la salida de la Misa del Gallo del año 1900, y en este lugar pasan cosas fundamentales para la trama', ha explicado Noriega. El actor también ha avanzado que, entre la multitud que sale del templo, se infiltra un anarquista pistolero.
'Precisamente, esta secuencia es la que requiere más concentración, porque se trata de uno de los momentos más duros de la película', explica Goneaga.
La ciudad como escenario
El director resalta que las escaleras de la catedral gerundense son un buen escenario a la hora de recrear una Barcelona de principios de siglo, que se quiere vender como una ciudad en expansión '. Mira también precisa que, antes de iniciar el rodaje, el equipo ha estado tres días iluminando el espacio. 'Se trata de un reto importante, porque es difícil conseguir que cada figura esté en el plano que le corresponde', precisa.
'Girona es de puta madre', opina el actor Eduardo Noriega, que es la primera vez que rueda en la ciudad, aunque antes ya había estado. Y añade: 'No tienes que tocar demasiado nada, hay calles donde puedes rodar perfectamente como si fueran de época'.
En el rodaje en Girona participan 250 figurantes. La secuencia se rodó de noche por exigencias del guión.
Traducción del artículo publicado en GironaInfo.cat, 12/11/2009
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